| 2008 | Curso: PFC ETSAM (Madrid)
| Profesor: María José Aranguren | U.D. Gonzalez Gallegos
Río
de Janeiro.
La ubicación, en la confluencia de las
playas de Copacabana e Ipanema, es la Playa “do Arpoador”. Se trata de un
emplazamiento que participa de lleno del carácter icónico de la ciudad. Se
pretende por tanto que la torre contribuya a la creación de una articulación
entre ambas playas y participe de forma activa en la conformación de la
estructura de una ciudad con una constante voluntad de modernización y
reactivación.
Ambas playas destacan por su pavimento, obra de uno de los
maestros paisajistas del s XX: Roberto Burle Marx. Hay una estrecha relación
entre el trabajo del paisajista, la naturaleza tropical y la pintura abstracta
y expresionista. Se ha tomado como referencia de su extensa obra los dibujos
preliminares para la realización de uno de sus murales. Las
geometrías orgánicas que Burle Marx introduce en sus composiciones se van
analizando hasta la formación de una torre multiprogramática donde cada color
tiene su significado dentro del programa.
Respecto al programa
el proyecto pretende generar un
entorno que ayude a configurar una nueva cultura del trabajo. Se democratizan
los espacios; no existe una división en altura en función de un organigrama de
empresa; los usos se entremezclan apoyados en los métodos compositivos de Burle
Marx.
Si nos detenemos en las plantas, esta idea se
refleja en la forma en la que los
diferentes programas interaccionan en una misma planta, dilatándose o
contrayéndose en las distintas alturas de la torre.
La combinación de todos estos intereses:
programa, influencia del lugar, color de la ciudad… se materializan en un
volumen marcado por el cromatismo y el movimiento. Por otra parte la estructura
contribuye de forma definitiva a la formalización del proyecto. Unas costillas
metálicas junto con cuatro núcleos centrales de pantallas de hormigón, cuyo
recorrido va desde la cimentación hasta la última planta , y pilares metálicos
puntuales configuran los elementos portantes de la torre.
La
singularidad estructural condiciona que la elección de los cerramientos se haga
teniendo como objetivo la expresión de la estructura al exterior.
De esta forma los
cerramientos tenderán a la levedad agrupándose por bloques programáticos y
dejando a la vista las costillas estructurales.
La
torre tiene la voluntad de ser partícipe del medio natural, de integrarse en el
sistema urbano articulando las dos playas y de contagiarse de los colores y
geometrías orgánicas que caracterizan a la ciudad de RÍO.














6 comentarios:
Muy interesante!!! Ojalá hubieseis colgado aún más documentación. Sobre todo algún render para imaginar mejor esta torre única.
Transmite algo especial. Felicidades me parece extraordinario.
Mucho me temo que no has estado en Río en tu vida... Menudo pepino en pleno arpoador! En ese mismo parque en esa misma parcela suelen hacer unos conciertos muy interesantes de jazz, soul, rock brasileño... que dudo mucho si sería conveniente hacerlos desaparecer. Por no hablar de la sombra que debe proyectar la torre sobre la playa de arpoador (la playa da a sur pero no olvidemos que el proyecto se ubica en Río, hemisferio sur, por lo que el sol da por el norte...) sombra en la playa durante todo el día... El concepto de torre puede que sea interesante pero la inserción urbana deja mucho qeu desear...
déjate de colores y geometrías orgánicas y haz un buen estudio urbanístico!
Un proyecto ESPECTACULAR.
¡Enhorabuena Cristina!
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